viernes 25 de noviembre de 2011

Presentación de la 12ª Revista Literaria Portales

El viernes 25 de noviembre, a las 20:00, en la Sala de Usos Múltiples de la Gota de Leche (Once de Junio, 2, de Logroño) tendrá lugar la presentación del número 12 de la Revista Literaria Portales.
N.º 12| VII Premio de Poesía ImaginArte (2010): Nerea Fernández Rodríguez y Adriana Bañares Camacho. | Poesía de Iván Mendoza Marrodán, Asier Biota Robres, Elena Silva Rodríguez, Eva Alejandre Villate, Leyre López García, Elena Mahave Ayala, Vanesa García Urbina y Lucía Azpeitia Ortiz. | Narrativa de Ana Cuaresma Nalda, Fernando del Hoyo, Marta Sarramián, Diego Collado Mazo, Eduardo Martínez Yécora, Raúl Gutiérrez Martínez, Ana Asperilla y FLEJ–Ribera Alta del Ebro. | Teatro de Jesús Murillo Sagredo. | Arte del Aula deArtes Plásticas. | Ilustraciones de Javier Jubera García.

jueves 29 de septiembre de 2011

Discusiones ortográficas I, de Javier Marías

No sé si una de las funciones, pero desde luego uno de los efectos y grandes ventajas de la ortografía española era, hasta ahora, que un lector, al ver escrita cualquier palabra que desconociera (si era un estudiante extranjero se daba el caso con frecuencia), sabía al instante cómo le tocaba decirla o pronunciarla, a diferencia de lo que ocurre en nuestra hermana la lengua italiana. Si en ella leemos “dimenticano” (“olvidan”), nada nos indica si se trata de un vocablo llano o esdrújulo, y lo cierto es que no es lo uno ni lo otro, sino sobresdrújulo, y se dice “diménticano”. Lo mismo sucede con “dimenticarebbero” (“olvidarían”), “precipitano”, “auguro” y tantos otros que uno precisa haber oído para enterarse de que llevan el acento donde lo llevan: “dimenticarébbero”, “prechípitano”, “áuguro”. Del francés ni hablemos: es imposible adivinar que lo que uno lee como “oiseaux” (“pájaros”) se ha de escuchar más o menos como “uasó”. El inglés ya es caótico en este aspecto: ¿cómo imaginar que “break” se pronuncia “breic”, pero “bleak” es “blic”, y que “brake” es también “breic”? ¿O que la población que vemos en el mapa como “Cholmondeley” se corresponde en el habla con “Chomly”, por añadir un ejemplo caprichoso y extravagante, y hay centenares?

Este considerable obstáculo era inexistente en español –con muy leves excepciones– hasta la aparición de la última Ortografía de la Real Academia Española, con algunas de sus nuevas normas. Vaya por delante que se trata de una institución a la que no sólo pertenezco desde hace pocos años, sino a la que respeto enormemente y tengo agradecimiento. El trabajo llevado a cabo en esta Ortografía es serio y responsable y admirable en muchos sentidos, como no podía por menos de ser, pero algunas de sus decisiones me parecen discutibles o arbitrarias, o un retroceso respecto a la claridad de nuestra lengua. Tal vez esté mal que un miembro de la RAE objete públicamente a una obra que lleva su sello, pero como considero el corporativismo un gran mal demasiado extendido, creo que no debo abstenerme. Mil perdones.

Lo cierto es que, con las nuevas normas, hay palabras escritas que dejan dudas sobre su correspondiente dicción o –aún peor– intentan obligar al hablante a decirlas de determinada manera, para adecuarse a la ortografía, cuando ha de ser ésta, si acaso, la que deba adecuarse al habla. Si la RAE juzga una falta, a partir de ahora, escribir “guión”, está forzándome a decir esa palabra como digo la segunda sílaba de “acción” o de “noción”, y no conozco a nadie, ni español ni americano (hablo, claro está, de mi muy limitada experiencia personal), que diga “guion”. Tampoco que pronuncie “truhán” como “Juan”, que es lo que pretende la RAE al prohibir la tilde y aceptar sólo “truhan”. De ser en verdad consecuente, esta institución tendría que quitarle también a ese vocablo la h intercalada (¿qué pinta ahí si, según ella, se dice “truan” y es un monosílabo?), lo mismo que a “ahumado”, “ahuyentar” y tantos otros. O, ya puestos, y siguiendo al italiano y a García Márquez en desafortunada ocasión, ¿por qué no suprimir todas las haches de nuestra lengua? Los italianos escriben “ipotesi”, “orrore”, “eresia” y “abitare”, el equivalente a “ipótesis”, “orror”, “erejía” y “abitar”. Y dado que la Academia parece inclinada a facilitarles las cosas a los perezosos e ignorantes suprimiendo tildes, no veo por qué no habría de eliminar también las haches. (Dios lo prohíba, con su hache y su tilde.)

En cuanto a “guié” o “crié”, si se me vetan las tildes y se me impone “guie” y “crie”, se me está indicando que esas palabras las debo decir como digo “pie”, y no es mi caso, y me temo que tampoco el de ustedes. Hagan la prueba, por favor. Tampoco digo “guió” y “crió” como digo “vio” o “dio”, a lo que se me induce si la única manera correcta de escribirlas es ahora “guio” y “crio” (en la Ortografía de 1999 poner o no esas tildes era optativo, y no alcanzo a ver la necesidad de privar de esa libertad). En cuanto a “riáis” o “fiáis”, si yo leo “riais” y “fiais”, como ordena la RAE, me arriesgo a creer que he de pronunciar esas formas verbales igual que la segunda sílaba de “ibais”, lo cual, francamente, no es así. Y si leo “hui” en vez de “huí”, nada me advierte que no deba decir esa palabra exactamente igual que la interjección “huy” (tan frecuente en el fútbol) o que “sí” en francés, es decir, “oui”, es decir, “ui”. Si un número muy elevado de hablantes percibe todos estos vocablos como bisilábicos con hiato, y no como monosilábicos con diptongo, ¿a santo de qué impedirles la opcionalidad en la escritura? La RAE parece tenerle pánico a la posibilidad de elegir en cuestión de tildes (que es algo menor y que no afecta a la sacrosanta “unidad de la lengua”). Pero es que además es incongruente en eso, porque sí permite dicha opcionalidad en “periodo” y “período”, “policiaco” y “policíaco”, “austriaco” y “austríaco” (yo siempre las escribo sin tilde), lo mismo que en “alvéolo” y “alveolo”, “evacúa” y “evacua” y otras más. ¿Por qué no permitir que cada hablante opte por “truhán” o “truhan”, como aún puede hacerlo (por suerte) entre “solo” y “sólo”, “este” y “éste”, “aquel” y “aquél”? La posibilidad de seguirles poniendo tildes a estas palabras no es para mí irrelevante. ¿Cómo saber, si no, lo que se está diciendo en la frase “Estaré solo mañana”? Si se la escribe en un mail un hombre a su amante, la diferencia no es baladí: sin tilde significa que estará sin su mujer; con tilde que mañana será el único día en que estará en la ciudad. No es poca cosa, la verdad. Por menos ha habido homicidios.

Fuente: elpais.com

lunes 7 de febrero de 2011

"Dime quién soy", de Julia Navarro

"Dime quién soy" (Plaza&Janés, 2010), el último y exitoso libro de Julia Navarro ("La sangre de los inocentes", "La hermandad de la sábana santa", "La biblia de barro",...) es un auténtico repaso histórico a los acontecimientos que convulsionaron Europa en el siglo XX, desde la Guerra Civil Española hasta la Caída del Muro de Berlín.
La autora, haciendo uso de un estilo ágil, sencillo y sin florituras, que recuerda en cierto modo al de otros maestros del género (como Ken Follett) nos adentra en una historia cargada de aventura e intriga que, ciertamente, dificultan que el lector encuentre el momento de suspender la lectura de tan trepidante relato. No podía ser de otra manera: sus 1.104 páginas requerían esa carga de tensión para enganchar hasta el desenlace que, en un libro de estas características, no podía ser sino inesperado, sorprendente.

viernes 17 de diciembre de 2010

Nuevas reglas de ortografía

La nueva ortografía ya está disponible para los 500 millones de hablantes en español. Es la más «coherente, exhaustiva, y simple» de los últimos tres siglos. La más «científica, clara y razonada» para la Real Academia Española (RAE) y las academias americanas, que optan por recomendar en lugar de imponer, únicamente en algunos casos, en la «más panhispánica» de las normas elaboradas desde 1741.

I griega o ye
Podremos decir i griega o ye al referirnos a la y. Se recomienda decir ye pero se sanciona el uso de ambas.

Be, uve y uve doble
Be alta o be grande son alternativas factibles para la be, y la ve baja o ve chica se pueden alternar con la uve, que es, eso sí, el uso aconsejado. Se dirá uve doble y no doble ve.

Sin tilde y con tilde
Será falta escribir 'truhán', 'guión', 'huí', 'véis', 'riáis', 'pié' o 'lié'. Se suprime la tilde en palabras que se pronuncian con hiato y que son en realidad monosílabos.

Es incorrecto acentuar la o entre cifras, pero no el poner tilde al adverbio sólo o a los demostrativos éste o ése, aunque se recomiende no hacerlo.

En minúscula
Rey o papa pierden la mayúscula ya que «los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos de cualquier rango (sean civiles, militares, religiosos, públicos o privados) deben escribirse con minúscula inicial por su condición de nombres comunes». Se admite la mayúscula inicial, sin ser obligatoria, para dignidades de tratamiento protocolario, como 'se espera a Su Santidad' pero es obligatoria la minúscula si se cita el nombre propio: 'se espera la visita de su santidad Benedicto XVI'.

Se impone también la minúscula en casos como 'península ibérica', 'cordillera andina' o 'golfo pérsico', ya que «cuando para referirse a un accidente geográfico se emplea el sustantivo genérico seguido de un adjetivo derivado del topónimo al que dicho accidente corresponde, tanto el sustantivo genérico como el adjetivo se escriben en minúscula». Se reconoce un «uso antonomástico», que hace posible escribir la Peninsula (ibérica para los españoles) o el Golfo (para los mexicanos). En casos como Picos de Europa o Selva Negra en los que el sustantivo genérico forma parte inherente del nombre propio geográfico, ambos irán en mayúscula.

Palabras extranjeras
Para la trascripción de las palabras de origen extranjero rige el principio de adaptación al sistema español. Es el caso de 'yudo', 'sexi', 'mánager', 'cáterin' o 'pirsin'. En su formulación original -'manager' o 'catering'- debe recurrirse a la cursiva.

Separados
Es incorrecto optar por ex mujer en lugar de exmujer, aunque será correcto ex capitán general.
Fuera del diccionario
Los dígrafos ch y la ll ya no computan como letras en un alfabeto con 27 grafos.
Al precio de 39,90 euros y con casi 800 páginas, la ortografía recoge lo acordado por el pleno de academias el 28 de noviembre en Guadalajara (México). Fue después de un barullo fenomenal que desconcertó a la opinión pública con algunas de las propuestas que se quedan en recomendaciones, ya que la RAE y el resto la academias suavizaron, y mucho, algunos de sus planteamientos originales.

Insisten los académicos en que es ortografía «para todos» y que ha sido concebida «para servir a la unidad del idioma». También en que, aun siendo su carácter normativo, se ha optado por la recomendación en lugar de la imposición en los casos más polémicos, los supuestos que generaron una fuerte controversia en la opinión pública.
Fuente: larioja.com

miércoles 8 de diciembre de 2010

Discurso de Mario Vargas Llosa con motivo del Nobel de Literatura

El pasado 6 de diciembre, en la ceremonia de entrega del Nobel de Literatura 2010, celebrada en Estocolmo, el escritor hispano peruano Mario Vargas Llosa pronunció un emotivo e inolvidable discurso. Sus palabras fueron un auténtico alarde de claridad de pensamiento y un canto a la libertad; todo un derroche de inteligencia y profunda nitidez intelectual que me impresionó sobremanera y que he querido recoger a modo de homenaje a tan genial escribiente.

martes 30 de noviembre de 2010

La be sigue siendo be

La be sigue siendo be. Y la y griega no tiene por qué ser obligatoriamente ye. La uve puede conservar esa denominación, uve. Y sí y sólo pueden seguir acentuándose, si lo exigen el significado o la fonética. En definitiva, todo sigue igual con respecto a la ortografía del español, y esto lo han acordado por unanimidad las 22 academias del español reunidas en la FIL de Guadalajara. Los académicos han llegado a la conclusión de que no quieren imponer nada, ninguna novedad en la nueva ortografía razonada del español. Lo que quieren es hacer propuestas. En muchos sitios la be se llama grande o alta, la uve se llama be chica, en algunos contextos la y griega se llama ye, y la gente puede optar entre escribir solo con o sin acento.

Fuente: elpais.com
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jueves 25 de noviembre de 2010

Nº 11 de la Revista Literaria Portales

El pasado jueves, 25 de noviembre, se presentó el nuevo y undécimo número de la revista Portales, que contó con la publicación de los ganadores del VI Premio de Poesía ImaginArte (2009): Iván Mendoza Marrodán y Elena Mahave Ayala; poemas de Adriana Bañares Camacho, Álvaro Pérez, Elena Silva Rodríguez, Eva Alejandre Villate, Gonzalo San Ildefonso, José Ignacio Hurtado y Leyre López; relatos de Ana Cuaresma Nalda, Diego Collado Mazo, Eduardo Martínez Yécora, Fernando del Hoyo, Jesús Murillo Sagredo, Juan Kim Ballesteros, Nerea Fernández Rodríguez, Raúl Gutiérrez Martínez y Tomasz D. Pilch; una obra de teatro de Javier Jiménez López y diseños de Carlos Santos Aranguren; todo ello aderedazo con ilustraciones de Hernán Yaniquini.